En todo arriendo es normal que surjan fallas o desgaste. Para gestionarlas, evaluamos si la reparación es necesaria y a quién le corresponde el costo. Ten en cuenta que un reporte no siempre significa una reparación inmediata ni un cobro para ti.
¿Qué busca nuestro estándar de habitabilidad?
Buscamos que cada propiedad entregue una experiencia de arriendo segura, funcional y adecuada. Esto no significa que todo deba estar nuevo; distinguimos entre el desgaste estético aceptable y los problemas que afectan la seguridad, comodidad o funcionamiento.
Al recomendar una reparación, buscamos ser justos: cuidar tu inversión como propietario y asegurar una buena experiencia para el arrendatario. Aplicamos criterios objetivos según el origen del daño y su impacto.
¿Cuándo recomendamos reparar?
Recomendamos intervenir cuando el problema afecta la seguridad, la habitabilidad o el funcionamiento básico, como filtraciones activas, fallas eléctricas o problemas estructurales.
Si el detalle es solo estético, lo registramos para seguimiento sin repararlo al instante. En propiedades desocupadas, evaluamos si conviene corregirlo para facilitar el próximo arriendo.
¿Quién asume el costo?
La responsabilidad del pago depende de cómo se originó el daño y cuándo se detectó:
- Propietario: Fallas estructurales, de construcción, desgaste natural o problemas previos al contrato.
- Arrendatario: Daños por mal uso, accidentes y mantenciones cotidianas del contrato.
- Acuerdo mutuo: Mejoras estéticas o cambios voluntarios.
Normalmente, las fallas funcionales en los primeros 30 días desde que entra un arrendatario son cargo del propietario. Pasado ese plazo, el propietario responde por lo estructural y el desgaste natural, mientras que el uso diario es del arrendatario.
Para decidir con objetividad, revisamos el acta de entrega, los reportes del arrendatario y el historial de la propiedad. Si hace falta, pedimos un informe técnico a especialistas.
No todo reporte implica una reparación
A veces registramos un defecto solo para dejar constancia del estado de la vivienda. Las observaciones menores no se reparan a menos que comprometan la seguridad o el uso.
Un ejemplo simple
Una filtración debe repararse siempre. Pero el pago varía: si falló una cañería vieja, paga el propietario; si el arrendatario perforó el muro por accidente, paga él.
¿Cómo lo gestiona Assetplan?
Analizamos cada caso y su urgencia. Coordinamos con especialistas mediante licitación y te presentamos nuestra recomendación para que la apruebes. Gestionamos todo y guardamos los respaldos.
En Assetplan somos intermediarios para que las reparaciones sean justas, cuidando el cumplimiento del contrato y tu inversión.
¿Necesitas ayuda?
Si tienes dudas sobre una reparación de tu propiedad, contacta a tu ejecutivo de cuenta.